martes, 11 de mayo de 2021

Organizar la sociedad y legitimar el liderazgo político.


Hemos insistido con ocasión y sin ella, que la vía para resolver los problemas del país es la electoral, y para que esa vía sea efectiva, es necesario un proceso de acuerdos y negociación que sea respetado por todas las partes. 

El hecho de que tengamos un nuevo CNE, producto precisamente de una serie de negociaciones, ha resultado de estimulo para que muchos dirigentes que hasta ayer promovían la abstención, hoy vean en la ruta electoral la verdadera solución a la crisis política. Es cierto que éste nuevo CNE no es suficiente, pero es el mejor que se podía tener tras los resultados de las elecciones parlamentarias del 6D. Tener otro CNE, requería haber participado y tener un resultado distinto. Eso también lo alertarnos en su momento. 

La tarea pendiente es la de organizar la sociedad y legitimar el liderazgo político. No hace falta, pero tampoco está demás recordar que dentro de las fuerzas democráticas hay muchas personas que traicionaron la confianza de los electores y del país; unos porque usaron el apoyo de la gente para estafarlos en la esperanza, promoviendo una ruta que ellos sabían y saben que es imposible que produzca cambio político, que promueven sanciones que sólo agravan la situación de las familias, mientras administran recursos que son de los venezolanos, para su propio beneficio, haciendo lo mismo que hacen quienes obstentan el poder; y otros porque tan sencillo que decidieron formar parte del ecosistema del gobierno, cómplices del asalto a la asamblea nacional, y del secuestro de las siglas de los partidos. 

Desde UNIÓN y PROGRESO Trujillo, hemos venido promoviendo una serie de reuniones con líderes locales y regionales que permitan una serie de acuerdos para promover la participación, pero sobretodo pensando en ser una plataforma que impulse un nuevo liderazgo. En cada municipio de nuestro estado, hay gente que está trabajando con mucho compromiso por sus comunidades, es allí en los empresarios, en los emprendedores, comerciantes, los líderes gremiales, comunitarios, gente que mediante sus fundaciones ayudan a las comunidades, donde creemos que el elector puede poner su confianza, porque al final, es la confianza del elector en sus líderes lo que va a producir una participación masiva que traiga el cambio político.

La abstención nos hizo retroceder muchos años de lucha. Ese tiempo se puede recuperar con verdadera voluntad de cambio. Sabemos que algunos sectores van a mantenerse en el radicalismo estéril por intereses personales y económicos, y que van a seguir descalificando a quienes apuesten por la ruta electoral. Estamos armados con la fuerza de la moral y de la razón para seguir haciéndoles frente, así como le hacemos frente al gobierno. Para nosotros ellos también son la misma cosa.


Manuel Rivero.

Coordinador Regional de UNIÓN y PROGRESO.

lunes, 1 de febrero de 2021

¿Hay oportunidad de ganar las gobernaciones?

La respuesta para mí es un contundentes SÍ.

Detrás de ese SÍ hay un optimismo razonado. También hay detrás de ese Sí una serie de condiciones que se deben cumplir en los sectores de hacen oposición al gobierno, OJO, condiciones que se deben cumplir en la oposición (diferente a exigir condiciones al gobierno).

Esas condiciones, sin pretender ponerlas en orden jerárquico son: UNIDAD ESTRATÉGICA, sin complejos, sin epítetos. Es entender que sólo unidos podemos enfrentar al gobierno.

PARTICIPACIÓN MASIVA, porque no existe ninguna forma de que se le pueda hacer trampa al 85% de la población que está en contra del régimen que encabeza Maduro.

ORGANIZACIÓN Y DISCIPLINA, ORGANIZACIÓN porque necesitamos una fuerza electoral que tenga un movilozador-motivador en cada calle del país, DISCIPLINA porque es el ingrediente del éxito, porque debe ser suficiente la crisis que ha provocado el gobierno, como para entender que ellos son el adversario a vencer, que no hay otro, y que debemos derrotar con trabajo y compromiso el discurso de la división. El que no crea en la ruta no es más ni mejor venezolano que otro que sí. SE PUEDE COMER CHICLE Y CAMINAR A LA VEZ, si hay quienes creen que la ruta es diferente a la electoral, sigan trabajando en esa ruta, con disciplina y compromiso, sin distracción, sin mirar a los lados, hagan su trabajo, y dejen a los que creen en la ruta electoral hacer el suyo.

PASAR LA PÁGINA, y aquí me quiero dirigir en especial a mis amigos que han permanecido en la ruta electoral. Sabemos que hay dirigentes, líderes que haya ayer acompañaron la vía de la abstención, y hoy abrazan la ruta electoral. No es hora de discutir sobre quién tenía razón, ni tampoco es hora de revanchas, nada de eso, ES HORA DE UNIR A LOS VENEZOLANOS en torno a una ruta clara, precisa, con tiempos específicos, es hora del perdón y la reconciliación para avanzar. Necesitamos reconstruir la fuerza del VOTO y eso sólo lo logramos con la mira en objetivos comunes. Tendremos que hallar la forma de construir consensos, legítimar liderazgos unitarios que nos permitan conquistar espacios.

Tenemos que ser capaces de conjugar tres verbos GANAR, COBRAR Y GOBERNAR. Para GANAR hace falta UNIDAD, ORGANIZACIÓN y DISCIPLINA. Para COBRAR, hace falta UNIDAD y CORAJE. Y para GOBERNAR, nos harán falta todas las anteriores, sumadas a una honda sensibilidad social, amor al prójimo, una apuesta preferencial por los más débiles, y vocación de poder y servicio. ¡SÍ SE PUEDE!

Manuel Rivero.

@mrmanuelrivero 

miércoles, 20 de enero de 2021

De los fariseos e hipócritas

Voy con un mensaje que me inspira el evangelio del día hoy, miércoles 20 de enero. Santo Evangelio según san Marcos 3, 1-6. Miércoles II del Tiempo Ordinario.

Los fariseos, los hipócritas, estaban pendientes de todo lo que hacía Jesús para tratar de tenderle trampas con las que lo pudiera acusar de violar la ley. Los fariseos, los hipócritas, no hacían nada, no ayudaban a nadie, no daban un trozo de pan a un hambriento, ni consuelo a un enfermo, sólo estaban pendientes de criticar lo que hacía Jesús. 

Un sábado Jesús entró a la sinagoga, se encontró una persona que no podía usar su mano y la sanó. Los fariseos se escandalizan por trabajar en sábado. Jesús, sólo les pregunta ¿Está mal salvar la vida de un hombre un sábado? No importaba que Jesús hiciera el bien, siempre los fariseos, los hipócritas, que no hacían nada por ayudar a nadie, iban a estar pendientes de lo que hacía Jesús para criticarlo, acusarlo, señalarlo, calumniarlo.

Así pasa hoy. Hay un montón de gente haciendo cosas buenas, trabajando, luchando por ayudar a los demás. Unos con ONG que tratan de llevar un plato de comida a alguien, otros porque montan emprendimientos con apoyo de familiares y amigos, otros van a llevar mensajes de esperanza y tratar de organizar a la gente para procurar el cambio, y ahí están los fariseos, los hipócritas, los que no hacen nada, pendientes de cualquier movimiento para calumniar, difamar, señalar, porque ellos no hacen nada, sólo destruyen y nada más.

Pero sobre el evangelio hay algo más, que en una homilía lo decía el Papa Francisco, y es que Jesús, a aquel hombre le devolvió la capacidad de trabajar, de dignificarse. No hay nada que dignifique más que el trabajo. Cuando hay gente trabajando, llevando mensajes, organizando, procurando el cambio haciendo, ahí está la obra, es lo que hay que hacer. Lo contrario es no hacer nada, es la abstención, es esperar que otro solucione su problema, es la vida que quieren y prefieren los fariseos y los hipócritas que tengan, que no hagan nada, como aquél hombre que antes de encontrar a Jesús era discapacitado, "tullido" dice el evangelio. Así te quieren los fariseos, los hipócritas, que no hagas nada, que no trabajes, que no organices, porque ellos tampoco hacen nada, sólo difamar, descalificar. 

Tenemos que recuperar la capacidad de trabajar. Siempre habrán fariseos esperando ver que haces,no por eso hay que dejar de hacer cosas. Hay que enfrentar eso con más amor, con más trabajo, como Jesús, que mientras más lo perseguían, más daba ejemplo de su misericordia, de su amor por el prójimo, de ayudar a la gente, de reunirlas y organizarlas. Sólo así se vence.

Manuel Rivero.

@mrmanuelrivero

sábado, 25 de enero de 2020

Un liderazgo alternativo para una alternativa de desarrollo.

Pensar una Alternativa para el desarrollo económico, para el crecimiento económico con equidad, pasa necesariamente por la profundización de la democracia como valor del sistema político de gobierno, y esencialmente como valor de convivencia y desarrollo social, como instrumento de la justicia social. Para ello es requisito sine qua non un liderazgo social comprometido con los principios de solidaidad, pluralismo, subsidiaridad, y de respeto a la dignidad de la persona humana.

Un liderazgo comprometido con esos principios es capaz de concibir el crecimiento económico como una condición de progreso y desarrollo para que la población alcance mejores niveles de vida y supere la probreza y la exclusión social, teniendo como principio transversal la equidad, para promover y garantizar la igualdad de acceso a las oportunidades de todas las personas, así como la desconcentración del poder y la riqueza para la satisfacción de las necesidades básicas de todas las personas.

Para lograr ese crecimiento es necesario contar con un mercado robusto, cuya función es insustituible como ente de regulación dentro del sistema económico, y también es imprescindible concebir al mercado como el impulsor del desarrollo social, cuyo valor de transparencia, competencia leal, debe ser garantizada por el Estado, que debe ser árbitro y "actor fundamental de logros de altos niveles de equidad mediante una política social dinámica, estable y sustentable" como propone Gutenberg Martínez.

Entonces, una alternativa para el desarrollo, no consiste exclusivamente en reformas económicas para alcanzar el equilibrio fiscal y de la balanza de pagos y reducir la inflación, o de una liberación del mercado. Ello es necesario, importante, pero no es todo.

Una alternativa para el desarrollo requiere de una apuesta preferencial por los mas débiles, un sistema que promueva el desarrollo y la equidad social, con la participación de todos los sectores de la población, poniendo a disposición de todos los bienes y servicios para satisfacer las necesidades humanas, en especial las del cultivo de aptitudes intelectuales, educativas, emocionales, culturales y artisticas, para promocinar a la gente y las condiciones de tolerancia y pluralismo, cimentados en la vigencia en la vida social de los valores morales, como el respeto a la verdad, la honradez, el sentido del deber, el afán de justicia, la consideración al prójimo, la solidaridad y el espíritu de servicio. Requiere también sustentabilidad ambiental, un sistema que promueva la protección del medio ambiente y la conservación de los recursos naturales, medios para el bien común de las generaciones actuales y futuras.

Una alternativa de desarrollo, requiere de un liderazgo alternativo que entienda que las relaciones sociales no están determinadas en su totalidad por los factores económicos, porque ello es contrario a la naturaleza de la persona humana. Ni que el lucro sea la norma exclusiva ni el fin de la actividad económica, ya que es una de las causas que afectan negativamente el orden social.

Una alternativa de desarrollo requiere un liderazgo alternativo que entienda que los derechos fundamentales de la persona humana, no pueden sacrificarse en aras de la organización colectiva, porque ello es contrario a la dignidad humana, así como que la regulación de la economía por la sola planificación centralizada pervierte en su base los vínculos sociales, y su regulación únicamente por la ley del mercado quebranta la justicia social, porque no todas las necesidades humanas pueden ser satisfechas por el mercado.

Manuel Rivero.
@mrmanuelrivero

domingo, 11 de agosto de 2019

Trascendencia

Las personas estamos para trascender en el tiempo. Esa trascendencia viene dada por la dimensión espiritual de la persona humana, que lo eleva por encima de los tiempos, para que su pensamiento y obra perduren más allá de su existencia material.

Encontramos en el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia que "a la persona humana pertenece la apertura a la trascendencia: el hombre está abierto al infinito, es decir a Dios, porque su inteligencia y su voluntad se eleva por encima de todo lo creado y de sí mismo, se hace independiente de las criaturas, es libre frente a todas las cosas creadas, y se dirige hacia la verdad y el bien absoluto. Está abierto también hacia el otro, a los demás hombres y al mundo, porque sólo en cuanto se comprende en referencia a un tú puede decir yo. Sale de sí, de la conservación egoísta de la propia vida, para entrar en una relación de diálogo y de comunión con el otro."

Jacques Maritain, filósofo católico, principal exponente del humanismo cristiano, afirma acerca de la persona humana que "en virtud de su relación con lo absoluto, y puesto que está llamada a una vida y a un destino superiores al tiempo, o, dicho otro modo, en razón de las exigencias mas elevadas de la personalidad como tal, la persona humana trasciende todas las sociedades temporales y les es superior".

Desde la visión del humanismo integral, creemos que nuestra obra, mensaje, y aporte a la humanidad debe estar orientado a un bien absoluto que es Dios. Pero más allá de la condición religiosa, todas las personas estamos para trascender, y de ahí la importancia de la familia, nuestra relación y ejemplo familiar, la práctica y siembra de los valores, de la ética, la moral, de la educación cívica, para la convivencia ciudadana, todo resumido en el amor, propio y por la humanidad. No hay un acto más espiritual y de mayor trascendencia que el amor.

"Deus Caritas Est". Dios es Caridad. Dios es Amor.

Manuel Rivero
@mrmanuelrivero

domingo, 28 de julio de 2019

La crítica en política

Quien dedica parte de su vida a la cosa pública, queda inevitablemente expuesto a la crítica. Por ello es necesario entender la crítica como el deseo humano de conocer, y la capacidad humana de discernir la verdad, y esa idea producto de la capacidad de discernir al ser exteriorizada se convierte en la expresión de un criterio, que puede ser de una persona o grupo de personas, incluso una institución sobre determinado objeto, materia o acontecimiento.

Todo acto, tesis, idea, puede y debe ser sometido a la critica para poder mejorar.

Cuando un docente evalúa el resultado de un ejercicio de matemática a un alumno, hace un proceso crítico, donde contrasta una verdad conocida con respecto a una respuesta, para percatarse de que coincidan, o si por el contrario el resultado producido sea una falacia o error.

Es la crítica es un proceso humano, natural y necesario, para el desarrollo del pensamiento, y que produce la evolución de las sociedades.

En la Política la crítica propone nuevas soluciones a los problemas o defectos que se expongan en determinadas materias basada en una observación objetiva de un equipo o individuo cuyo comportamiento se desvía del estándar o del proceso.

Quien hace critica política tiene la motivación para dar a conocer su criterio u opinión de lo que debe ser el bien común y la prevención de problemas potenciales. Ahora bien, es indispensable que el que reciba la crítica no lo vea como algo personal, sino como algo que beneficiará al equipo de trabajo. El ejercicio de la crítica en la política requiere por parte de los individuos involucrados entre otros: altura intelectual, visión de la problemática actual y futura, des-personalización, unidad de dirección y humildad, mucha humildad.

Cuando las personas involucradas no cumplen con estos requerimientos, la respuesta de quien recibe la crítica será la victimización y culpabilizar a otros por no encontrar soluciones. Esas repuestas se concretan en frases como "estamos siendo atacados", o centrar la respuesta en hechos pasados como "es producto de un modelo heredado".

En política podemos reconocer a los actores que tiene pensamiento critico, porque son tolerantes a las opiniones, evaluaciones, escrutinios, es decir, quienes tienen una formación y pensamiento democrático, porque usan la crítica con la finalidad de mejorar, y con ello mantiene la unidad y la confianza de la gente, fortalecen las relaciones interpersonales, crean sinergia en la sociedad y promueven la construcción de capital social, reconociendo las cualidades que cada individuo aporta para el éxito de la sociedad, en la búsqueda del bien común y el desarrollo sustentable.

Para el desarrollo de las sociedades es muy importante que los líderes promuevan el pensamiento crítico, de manera tal que los ciudadanos no teman al desafiar a la autoridad para encontrar respuestas para mejorar o superar ciertos aspectos para nuestro beneficio o el bien común.

Si usted conoce a algún dirigente p grupo de ellos que se sienta ofendido con la crítica, y en respuesta a ella descalifiquen, insulten o expongan a personas al escarnio publico, encienda las alarmas, está frente a gente de pensamiento totalitario.

Manuel Rivero
@mrmanuelrivero

Persona y Sociedad

Identificar un sistema político o de gobierno es posible, mas allá de los eslogan, si estudiamos el lugar que para ellos ocupa la persona humana en la sociedad, y la relación que tiene la persona con la sociedad.

Si el sistema que se desarrolla considera que la sociedad es una simple reunión de individuos, que no tienen relación de responsabilidad con un cuerpo superior, sino que ellos representan una totalidad absoluta, y no se considera la relación con sus semejantes, estamos frente a un sistema donde el individualismo marca la pauta, y donde los mas débiles sociales estarán marginados de todo apoyo y oportunidades para el desarrollo.

Si por el contrario, se considera que la sociedad es el todo, donde la persona humana es una simple parte de ese todo, y su dignidad está subordinada al interés de la sociedad y del estado, estamos frente a un sistema totalitario, asfixiante.

Dicho lo anterior, que dibuja los dos extremos del individualismo y el totalitarismo, En contraste a esos dos extremos, sistemas en los cuales la justicia del bien común no tiene posibilidad de desarrollo, exponemos el Humanismo Integral, que desarrolla sus postulados en el entendido que la sociedad debe ser personalista, comunitaria y pluralista.

El carácter personalista de la sociedad por considerarla como un todo de personas, cuya dignidad es anterior a la sociedad, y cada una tiene sus propias aspiraciones de independencia, hasta pasar a grados mas elevados que conlleven hasta la perfecta libertad espiritual, que ninguna sociedad humana es capaz de dar.

Comunitaria, porque entiende que la persona tiende naturalmente a la sociedad y la comunión, y en particular a la comunidad política, y porque considera, en el orden propiamente político, y en la medida de que el hombre es parte de la sociedad política, al bien común como superior al de los individuos.

Y debe ser pluralista porque comprende que el desarrollo de la persona humana reclama normalmente una pluralidad de comunidades autónomas, con sus derechos, sus libertades, y su autoridad propios; entre esas comunidades, unas son de jerarquía inferior al Estado, y provienen, o bien de exigencias fundamentales de la naturaleza (como la comunidad familiar), o bien de asociaciones de personas quienes libremente y de forma voluntaria establecen grupos variados; otras son de jerarquía superior al Estado, como lo es ante todo la iglesia con respecto a los Cristianos.

Manuel Rivero
@mrmanuelrivero